No sé qué miedo tienen algunos a la vida. No sé a qué obedece esa obsesión con que no llegue a nacer en unos casos y con que acabe cuanto antes en otros. Porque, con independencia de admitir el aborto bajo determinados supuestos, reconocerse y proclamarse «abortista» me parece terrible. Porque existe un abismo —moral y conceptual— entre aceptar el aborto como una opción, una decisión ante un caso concreto, y convertirlo en causa. Uno […]

